jueves, 24 de enero de 2013

Reflexión de la lectura:”Quieto”


Màrius Serra

Quieto, es un libro que nos narra la vida de una familia llamada “ Llullu”, una familia que a pesar de los grandes problemas que padecen, nos muestra con un rostro sonriente el mayor espectáculo del mundo, un hombre armado de valor para luchar ante las adversidades que le depara la vida.

Sus episodios relatan la vida de Màrius Serra, un señor que tiene un hijo con parálisis cerebral, una enfermedad que como bien sabemos no tiene cura, pero que con dedicación y esfuerzo se puede llegar a manejar y obtener mejoras.

Sus capítulos en ocasiones nos muestran un contenido triste , pero en mi opinión te hacen ver que el único antídoto que existe para enfrentar un problema, es la actitud que adopta uno mismo frente a cualquier situación.

El creador Màrius Serra cuenta la historia de manera que aunque nos de gran libertad de interpretación, todos somos capaces de leer en ella las mismas cosas, de descodificar aquello que nos quiere transmitir y sobre todo nos permite saborear en sus palabras, el gran amor que se puede llegar a tener por un hijo. El narrador expresa con claridad e intensidad sus sentimientos, los cuales utiliza como herramienta para despertar nuestro interés y así captar totalmente nuestra atención.

En el trascurso de la lectura han habido momentos en los que he empatizado con el protagonista, he podido ver reflejado como Serra intenta que la discapacidad de su niño no sea vista como algo que le hace distinto, que esa diferencia no sea señalada desde todos los ámbitos y por su puesto, lucha para que su hijo pueda disfrutar de todos los derechos que como norma general tienen los niños a esa edad.

La discapacidad en sí está caracterizada en nuestra sociedad como algo diferente, a este tipo de individuos se les niega la posibilidad de acceder a la educación y de tener la oportunidad de desarrollarse profesionalmente, se les excluye de la vida cultural y de las relaciones sociales cotidianas... desde mi punto de vista destacaré, que pensar así es de ignorantes, porque es la misma sociedad la que está en desventaja ya que desaprovecha el enorme potencial que poseen estas personas.

Soy consciente de que una deficiencia impide que te desenvuelvas en determinadas situaciones, lamentablemente es una clara realidad, pero no por ello debemos etiquetar la discapacidad como algo que nos diferencia de los demás.

En la historia aparece implícito el concepto de normalización, ésto no significa convertir a las personas con discapacidad en seres normales, sino ver esa deficiencia sin discriminar, reconocer los derechos que tienen e incluirlos en el día a día de todos, ya que ellos también forman parte del mundo que nos rodea. Por este motivo es necesario poner al alcance de los niños medios que faciliten su adaptación y recursos que les sirva para afrontar lo desconocido, pues ésto desarrollará sus potencialidades de forma progresiva.

La educación desempeña un papel crucial en la estimulación y guía del desarrollo de las capacidades, exigiendo así una intencionalidad educativa por parte de los profesores y una cuidadosa planificación de experiencias y actividades.

Rescatando el concepto de inclusión del libro añadiré que una educación inclusiva tiene que ver con la capacidad de “construir” una escuela que de respuesta a la gran diversidad que existe, reconociendo el derecho de igualdad porque todos pertenecemos a una misma comunidad.

Cuando hablamos de “inclusión” es común confundirlo con el término de “integración”, a pesar de ser términos muy similares contienen una profunda diferencia. La inclusión trata de transformar la organización y la respuesta de la escuela mientras que integración hace referencia al proceso de enseñar a todos los niños en conjunto, omitiendo sus dificultades y diferencias individuales.

Si levantamos un muro y separamos a las personas con problemas de aquellas que no los tienen, de forma despectiva impedimos su participación, por lo tanto, estamos creando desigualdades. La obra refleja claramente estas diferencias, ya que dichas barreras impiden a Màrius que lleve a su hijo al colegio.

Deberíamos tomar conciencia de este tipo de actitudes, ya que inconscientemente entorpecemos el aprendizaje de muchas personas.

Personalmente creo que el padre de Llullu utiliza esta obra para desahogarse, el arte es un medio de escape muy práctico, te permite contar vivencias y sincerarte con ellas, como vía de expresión, considero que es la más indicada.

Otras de las cosas que me ha llamado mucho la atención, es como Márius lidia constantemente con las demandas específicas que requiere la discapacidad de su hijo, es admirable sentir la fortaleza que tiene para enfrentarlas. Aunque en ocasiones su moral decaiga, sus palabras alentadoras dan sentido y vida a todo ese gran esfuerzo que esta llevando a cabo.

El relatar esta experiencia, considero que ha tenido que ser muy doloroso, ya que para ello el autor ha tenido que recapitular su vida y junto a ella aquellas situaciones críticas que vivió en momentos determinados.

En definitiva, superar un problema como he mencionado anteriormente depende más de la actitud positiva que se adopte que de otra cosa, normalmente no suelen ser grandes ni pequeños los problemas, puesto que varían dependiendo de la importancia que nosotros queramos darle.

Serra ha demostrado al mundo que con su actitud ha logrado marcar una diferencia y no me refiero a las distinciones que se les puede atribuir a una cierta deficiencia, sino que sus sabias palabras han hecho que vea la discapacidad desde otra perspectiva, algo indispensable para facilitar la inclusión a este tipo de niños, porque si él ha conseguido que yo cambie de opinión, también lo harán el resto de personas tras la lectura.

La diferencia no esta en las condiciones personales de cada individuo, sino en la virtud que les envuelve”.

lunes, 21 de enero de 2013

Reflexión personal



Reflexión personal

Siempre cuando comienzo a estudiar establezco un orden y me fijo unas metas claras,  algo que considero muy  indispensable para poder  trabajar.
Como ya he comentado en otra ocasión por circunstancias ajenas no he tenido tiempo para prepararme un horario de estudio ni el material necesario para llevarlo a cabo, con lo cual ha sido difícil para mi empezar con las clases.
A pesar de ello, gracias a mis compañeras me he podido poner al día de todo, me han ayudado en momentos que necesitaba de ellas y por su puesto me han facilitado la adaptación al curso.

En lo que concierne a esta  asignatura añadiré que tenía una idea equivocada de ella, para mi dibujar no ha tenido nunca ningún sentido y la verdad que como pasa tiempos tampoco era algo que me llamara mucho la atención.

Sin embargo, a través de la clase de artes he aprendido muchas cosas, entre ellas y creo que la más importante es como al dibujar los niños desarrollan su propia personalidad.
La forma de ser, el carácter y el temperamento de un niño son conductas muy importantes a trabajar en estas edades ya que de ello dependerá su futuro. Cada pequeño cuenta con una carga genética distinta, por lo tanto, cada uno de ellos necesita una atención diferente.

Hoy en día interferir en el aprendizaje de un niño es algo muy común, la mayoría de las personas no tienen conocimientos sobre esa evolución, no diferencian aquello que hacen bien de aquello que en  un momento dado también les puede perjudicar, en mi opinión la acción educativa en sí es un tema muy complicado.
Por este motivo, he indagado a fondo el contenido de esta asignatura ya que creo que en años posteriores podré utilizar esta técnica y así  detectar y modificar aquellos rasgos de la personalidad que no dejan a los pequeños evolucionar.

Respecto a todos los dibujos que he hecho destacaré que todos en sí me han aportado algo nuevo, y no sólo a nivel profesional, sino también personal porque en ellos he podido ver reflejada mi persona  y con ella mis propias singularidades, algo que yo también debo modificar.